Se le estaba resistiendo el oro a España en el Europeo de natación paralímpica. Hasta que apareció Tasy Dmytriv. En la penúltima prueba de la segunda jornada, cuando el himno español esperaba su momento en la piscina turca de Kocaeli, la joven almeriense encontró la puerta de entrada al primer escalón del podio. Y lo hizo a su manera: con talento, descaro y una remontada de las que dejan huella.
A sus 18 años, Tasy volvió a demostrar que su presente ya es extraordinario y que su futuro apunta todavía más alto. Después de conquistar una plata y un bronce en la primera jornada, la andaluza se proclamó campeona continental en los 200 estilos SM9. Una nueva muestra de su versatilidad en el agua y de una voracidad competitiva que parece no tener techo.
Había llegado al Europeo con la intención de seguir creciendo y, sobre todo, de volver a mirar al oro. El día anterior había sido plata en los 100 braza SB8, una prueba en la que es tricampeona del mundo y campeona paralímpica en París 2024, pero en esta ocasión tuvo que medirse a rivales de SB9, con menor discapacidad.
En los 200 estilos salió decidida desde la calle 5. Tercera en mariposa, conservó esa posición durante la espalda. Pero entonces llegó la braza, el momento en el que Tasy cambió el guion de la carrera. Apretó. Metió dos marchas más. Y adelantó a sus dos rivales para colocarse en cabeza.
Quedaban 50 metros. El último esfuerzo, a crol, con la polaca Oliwia Jablonska pegada a su lado y el oro pendiente de un último suspiro. La almeriense resistió cada metro, las dos llegaron a la pared prácticamente juntas y el marcador terminó dictando sentencia: 2:34.50 para ambas, un empate que otorgó el oro a las dos. En la misma prueba, la manchega Beatriz Lérida fue quinta con 2:45.39.

Teresa Perales, otra medalla
Teresa Perales no entiende de obstáculos, ni de edad, ni de palmarés. Tampoco parece dispuesta a dejar de competir contra sí misma. A casi tres décadas de su llegada al agua, la zaragozana continúa encontrando motivos para exigirse un poco más. En Kocaeli sumó su segunda medalla del campeonato. Si en la primera jornada había conquistado el bronce en los 50 braza SB2, esta vez subió un peldaño para colgarse la plata en los 100 espalda S2. Solo la italiana Angela Procida pudo superarla.
Detuvo el cronómetro en 2:34.28, una marca que supone récord de España. La medalla, además, tiene un valor especial dentro de su interminable trayectoria: es la número 97 de su currículo entre Mundiales, Europeos y Juegos Paralímpicos. En la misma prueba, la debutante Alicia Arias terminó cuarta con 2:47.17.
También hubo plata con sabor a orgullo para Íñigo Llopis. El donostiarra, rey continental y mundial de los 100 espalda S8 durante los últimos años y campeón paralímpico en París 2024, tuvo que conformarse esta vez con el segundo puesto en su prueba fetiche. Pero lo hizo después de firmar una carrera de menos a más y volver a superar su propio récord de España. Llopis paró el reloj en 1:05.03 y consiguió adelantar al ucraniano Eduard Horodianyn en los últimos metros.
Parecía encaminado al oro. Hasta que por la izquierda apareció un ciclón llamado Turgut Yaraman. El turco aceleró en el tramo decisivo y terminó arrebatándole la victoria al español con 1:04.77. Llopis se quedó con la plata, pero también con otra demostración de que continúa instalado entre los grandes de la especialidad. En la misma prueba, Sergio Martos fue sexto con 1:11.04 y Marco Ozaeta, séptimo con 1:14.59.
Marta Fernández y Leyre Ortí, bronces
La jornada dejó además dos nuevos bronces para España. Marta Fernández volvió a demostrar por qué lleva años siendo una de las grandes referencias de la natación española. Campeona paralímpica, mundial y europea, la burgalesa ha tenido que convivir esta temporada con cambios derivados de su espasticidad, el dolor y la fatiga acumulada.
La nueva clasificación y el ascenso de categoría trastocaron sus planes, pero no su capacidad para competir por las medallas. En los 100 libre S4 volvió a subir al podio. Fue tercera con 1:33.93, por detrás de la alemana Gina Boettcher, oro, y la rusa Mira Larionova, plata.
El otro bronce español llevó la firma de Leyre Ortí en los 400 libre S7. En una prueba de resistencia y técnica, la valenciana se mantuvo durante toda la carrera entre las mejores y supo contener el empuje final de la alemana Charlotte Kast para asegurar el podio con 5:51.89. El oro fue para la ucraniana Veronika Korzhova y la plata para la rusa Anna Bogatyreva.
La cosecha pudo ser todavía mayor. Julia Castelló se quedó a las puertas del podio en los 50 espalda S5, donde terminó cuarta con 46.61, a diez décimas del bronce. También cuarto fue Albert Gelis en los 100 mariposa S11, con 1:06.94. Marian Polo terminó quinta en los 100 braza SB13 con 1:19.91. Quinta fue también Catalina Sagastizábal en los 100 libre S6 con 1:19.50, mientras Aitana Estrada ocupó la sexta posición con 1:23.28.
En los 100 mariposa S12, Juan Ferrón acabó sexto con 59.31 y Pedro Fernández fue octavo con 1:01.24. La misma octava posición ocupó el debutante Álex Sánchez Barquier en los 400 libre S7, con 5:32.12. Jian Escanilla fue sexto en los 200 estilos SM9 con 2:23.10. Y el relevo 4×50 libre mixto 20 puntos, formado por Toni Ponce, David Sánchez, Delia Fontcuberta y Catalina Sagastizábal, terminó cuarto. España acumula ya 15 medallas (un oro, siete platas y siete bronces).













