Pontevedra ya cuenta las horas. El Lérez, las avenidas junto al río y la zona del puente de los Tirantes se preparan para convertirse este viernes en el escenario de la gran cita internacional del año para el triatlón paralímpico. El Mundial llega a Galicia y lo hace con una selección española de doce deportistas dispuesta a pelear por las medallas.
El campeonato representa mucho más que una carrera. Cada brazada, pedalada y zancada servirán también para seguir avanzando en el ranking, en un momento especialmente importante antes de que el próximo año se abra el proceso de clasificación para los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
Entre todos los nombres, destaca el de Susana Rodríguez y su guía, Sara Pérez, que llegan a Pontevedra como una de las grandes referencias del campeonato. La pareja acumula más de dos años sin conocer la derrota en una prueba internacional y afronta el Mundial después de haber conquistado esta temporada el Europeo y las Series Mundiales de Montreal y Hamburgo.
No ha sido, sin embargo, un camino sencillo. La triatleta viguesa tuvo que pasar por el quirófano a comienzos de temporada para tratar una lesión en la rodilla derecha. La recuperación ha sido contrarreloj, pero Rodríguez llega a su cita mundialista con la sensación de haber hecho los deberes. “Es mi 14ª participación consecutiva en un campeonato del mundo”, explica. Lo hace con ilusión después de un invierno complicado, en el que apenas pudo correr por la cirugía de rodilla. “He trabajado mucho para recuperarme a tiempo y llegar a esta carrera, llego fuerte”, asegura.
Pontevedra, además, guarda una cuenta pendiente para la gallega. En 2023, una sanción injusta le privó del oro y la obligó a conformarse con una plata agridulce. Ahora regresa al mismo escenario con la oportunidad de cerrar aquella herida deportiva. Bicampeona paralímpica en Tokio 2020 y París 2024, suma ya doce medallas mundiales, siete de ellas de oro, y persigue la octava en la categoría PTVI (deportistas con discapacidad visual). “Probablemente será mi última competición internacional en España. Agradecida de poder hacerlo con mi gente”, reconoce.
Dani Molina también sabe lo que significa competir con el peso de un título paralímpico a la espalda. El campeón de París 2024 no ha tenido la temporada que hubiera deseado, condicionado por problemas físicos. Aun así, se ha mantenido en los puestos de cabeza de PTS3 (discapacidades físicas significativas).
El español afronta el Mundial con una pequeña molestia en la rodilla, pero también con confianza. “Estoy bastante bien en los tres segmentos”, asegura después de una preparación en la que ha puesto especial atención en la natación y el ciclismo. Por delante tendrá un desafío exigente. Los británicos Henry Urand y Ryan Taylor aparecen entre sus principales rivales en la lucha por las medallas. Molina no oculta sus expectativas: “Un mal resultado sería quedar tercero, uno bueno segundo, y primero sería genial”.
En PTS4 (discapacidades físicas moderadas), Nil Riudavets llega con una regularidad que se ha convertido en una de sus principales señas de identidad. Desde el bronce conquistado en los Juegos de París, el menorquín no se ha bajado del podio. En Pontevedra buscará una nueva medalla mundial, la tercera de su carrera.
La misión, eso sí, vuelve a tener acento francés. Alexis Hanquinquant, campeón paralímpico y dominador de la categoría, lleva desde 2019 sin perder una carrera. A su lado estará también Antoine Lamarche Poulain, otro de los grandes obstáculos para las aspiraciones españolas. Riudavets llega dispuesto a medir hasta dónde ha llegado su progresión. “He mejorado la parte de natación y de ciclismo, que eran mis puntos débiles”, explica. El reto será mayúsculo, pero también la oportunidad.
Y no estará solo. Junto a él competirá Samuel Masian, una de las jóvenes realidades de la selección, que ya sabe lo que es subir al podio esta temporada después de conquistar dos medallas en Copa del Mundo. También llega en dinámica ascendente Lionel Morales. El lanzaroteño ha ganado este curso dos pruebas de Copa del Mundo y ha añadido un bronce en las Series Mundiales. En PTS2 (deportistas con discapacidad física severa que compiten de pie), buscará prolongar esa buena racha y hacerse un hueco en un podio de enorme exigencia.
En la categoría PTVI masculina, España contará con dos parejas. Héctor Catalá y su guía Diego Mentrida, vigentes bronce europeos, afrontarán el recorrido pontevedrés con la mirada puesta en las medallas. A su lado estarán Abel Torreblanca y Ander Noain, otra dupla que tendrá que medir fuerzas con algunos de los nombres más destacados del panorama internacional.
La representación española se completa con dos mujeres. Por un lado, Eva Moral en PTWC para deportistas en silla de ruedas y handbike. La madrileña llega después de haber participado recientemente en el Mundial de ciclismo en carretera. Su experiencia y capacidad competitiva volverán a ponerse a prueba en un recorrido que exigirá precisión y resistencia desde el agua hasta la línea de meta.
Por otro lado, María Fuertes, para quien el Mundial representa un salto de dimensión. La española competirá en PTS5 (discapacidad física más leve) después de irrumpir con fuerza en el panorama internacional. Desde su estreno en 2025 acumula siete medallas. Ahora llega el momento de enfrentarse por primera vez a un campeonato del mundo.













