
Las promesas del triatlón paralímpico español continúan confirmando su crecimiento internacional. La Copa del Mundo de Tata (Hungría) volvió a poner de manifiesto el potencial de la nueva generación, que logró tres medallas y varios puestos de honor. A ese éxito colectivo se unió el experimentado Lionel Morales, que regresó a lo más alto del podio para completar una brillante actuación de la ‘ParaTriArmada’.
El triatleta lanzaroteño fue uno de los protagonistas al recuperar las mejores sensaciones tras una temporada marcada por las lesiones. Morales conquistó el oro en la categoría PTS2 (deportistas con discapacidad física severa que compiten de pie) después de liderar la prueba desde el segmento de natación. También fue el más fuerte sobre la bicicleta y, aunque cedió cerca de un minuto en la carrera respecto al italiano Gianluca Valori, la ventaja acumulada le permitió cruzar la meta en primera posición con un tiempo de 1:09.11.
«Venía arrastrando algo de cansancio de las Series Mundiales de Hamburgo. Las sensaciones en el agua no fueron malas, aunque no me gusta nadar en lago, cogí la cabeza de la prueba desde el principio. Me preocupaba la carrera, porque el 80% era con adoquines. En la bicicleta iba sacándole en cada vuelta un poco más al segundo, y después pude llevar la carrera a pie con tranquilidad, sin forzar más de la cuenta», ha explicado.

En el equipo de promesas destacó María Fuertes, que continúa escalando posiciones en el ranking internacional y ya ocupa la undécima plaza en la categoría PTS5 (discapacidad física más leves). La española mejoró el bronce conseguido hace un año en Tata en su debut para colgarse esta vez el oro, tras imponerse por apenas 20 segundos a la estadounidense Virginia Ogburn, octava del ranking mundial.
La victoria supone la sexta medalla internacional para Fuertes, que ya fue bronce en el Europeo de Tarragona el pasado mes de junio y que afrontará en septiembre el Campeonato del Mundo de Pontevedra con la confianza reforzada. «Estoy muy contenta con la competición, hice un buen sector en el agua, que siempre me suele costar más. En la bici fui cogiendo posiciones y ritmos para después bajarme a correr y darlo todo», ha comentado.
También encontró premio Diego Molina, que había rozado el podio con dos cuartos puestos en las Copas del Mundo de Samarkand (Uzbekistán) y Alanya (Turquía). En Tata consiguió la medalla de plata junto a su guía Alfonso Izquierdo en la categoría PTVI (deportistas con discapacidad visual). Tras salir entre los primeros del agua en el Lago Öreg, la pareja española marcó el mejor parcial sobre el tándem para situarse al frente de la prueba. Sin embargo, en la carrera a pie fueron superados por los polacos Lukasz Wietecki y Tomasz Marcihek.
Se trata de la segunda medalla internacional para Molina, que mantiene una bonita pugna con la otra dupla española formada por Abel Torreblanca y Ander Noain, cuartos en Tata, por acercarse a una plaza para acompañar a Héctor Catalá y Diego Mentrida en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.

La cuarta medalla española llevó la firma de otra debutante. La salmantina Carla Santos, incorporada este año al equipo tras superar uno de los draft de selección de «Nuestra Próxima Estrella» del Comité Paralímpico Español, estrenó su palmarés con un bronce en la categoría PTS4 (discapacidades físicas moderadas).
Santos cruzó la meta en 1:22.00, únicamente superada por la estadounidense Kelly Elmlinger y la francesa Zoé Reveillon, en una actuación que confirma su enorme margen de crecimiento. «Mis sensaciones han sido muy buenas, estoy contenta, para ser mi primera competición he disfrutado un montón y espero que vengan más y mejores», ha afirmado.
La participación española se completó con el séptimo puesto del joven Óscar Romero Jenner, de apenas 16 años, en PTS3 (discapacidades físicas significativas); la cuarta posición de Samuel Rodríguez y la séptima de Bartomeu Caldentey en PTS4; además del debut internacional de Gabriel Amado, que hace varios años compitió en taekwondo y que concluyó decimotercero en PTS5.












