El tenis de mesa paralímpico español ha vuelto a demostrar su talento y profundidad competitiva en el World Future disputado en el Centro de Alto Rendimiento de Los Alcázares, en Murcia. La selección nacional ha puesto el broche a su participación con un total de 23 medallas, una cosecha que confirma el buen momento de sus deportistas y que combina resultados, experiencia internacional y el impulso de una nueva generación de promesas.
Después de conquistar diez metales en la competición individual, España añadió otros 13 en las pruebas de dobles: cuatro oros, cuatro platas y cinco bronces. Entre los nombres propios del campeonato destaca el extremeño Marlon López, que ha firmado una actuación brillante. Tras proclamarse campeón individual en clase 9, volvió a subir a lo más alto del podio en dobles clase MD18, donde formó una pareja imbatible junto al ibicenco Alejandro Díaz.
Ambos marcaron el ritmo desde la fase de grupos, en la que sumaron tres victorias por 3-1 ante los brasileños Joao Pedro Martins y Lucas Fonseca, y por 3-0 frente a los turcos Sinan Salman y Tolga Boral, así como ante el israelí Yehonatan Levi y el croata Borna Zohil.
Su camino hacia el oro continuó en las semifinales, con un contundente 3-0 frente a los checos Vit Spalek y Jan Muska. En la final, López y Díaz volvieron a exhibir su superioridad para imponerse por 3-0 (11-6, 11-7 y 11-1) a Levi y Zohil. La alegría española fue doble en el podio de esta categoría. José Manuel Ruiz y Ricard Sabio también se hicieron un hueco entre los mejores y se colgaron el bronce.
En clase WD5-10, Cris Rubio y Martina Sandé se adjudicaron el oro después de completar una fase de grupos perfecta, con tres victorias. En la misma categoría, Ariadna Ardevol, formando pareja con la costarricense Fiorella Padilla, ganó la medalla de plata.
Otro de los títulos llegó en clase MD14, donde el coruñés Alberto Seoane y el costarricense Steven Roman terminaron en primera posición tras sumar tres triunfos en un grupo único. La categoría tuvo también presencia española en el segundo escalón del podio, gracias a Gonzalo Rodríguez, que logró la plata junto al belga Ben Ashok Despineux.
En clase MD4-8, el motrileño Daniel Rodríguez y el madrileño Eder Rodríguez demostraron su capacidad para competir hasta el final. Superaron por 3-2 a los rumanos Ioan Dirlea y Petru Ifrosa y vencieron por 3-0 tanto a los estonios Iljas Mirzagajev y Kristjan Keskula como a la pareja formada por Miguel Ángel Toledo y el checo Jiri Suchanek. En las semifinales cedieron por 1-3 ante el eslovaco Boris Travnicek y el austriaco Henrik Andersson, para colgarse el bronce.

Cinco medallas más en los dobles mixtos
El capítulo de dobles mixtos terminó de redondear la actuación española con otras cinco medallas. En clase XD4-10, Eder Rodríguez y Martina Sandé se proclamaron campeones. En la fase de grupos vencieron por 3-0 a los costarricenses Fiorella Padilla y Sebastian Chaves y a los británicos Bethany Kelf y Thomas Hepburn. En semifinales superaron por 3-1 a los neerlandeses Sem Roelofs e Isa Vriends.
La final deparó un enfrentamiento entre dos parejas españolas. Eder y Martina se llevaron el título al derrotar por 3-0 (11-6, 12-10 y 11-1) a Daniel Rodríguez y Cris Rubio, que tuvieron que conformarse con la plata. El podio de la categoría se completó con el bronce de Ariadna Ardevol, que compitió junto al checo Boris Travnicek.
También hubo protagonismo español en clase XD14-20. La joven Victoria Sorribes, formando pareja con el argentino Fausto Barrientos, conquistó la plata, mientras que Olaia Martínez y Ricard Sabio, por un lado, y Alejandro Díaz y María Migueles, por otro, sumaron sendas medallas de bronce.













