jueves,octubre 22, 2026
Inicio Triatlón Cinco medallas para España en la Copa del Mundo de triatlón paralímpico...

Cinco medallas para España en la Copa del Mundo de triatlón paralímpico en Chiba

Oros de Susana Rodríguez-Sara Pérez, Héctor Catalá-Diego Mentrida y María Fuertes. Plata de Samuel Masian y bronce de Diego Molina-Alfonso Izquierdo.

Los medallistas españoles en la Copa del Mundo de triatlón paralímpico en Chiba.

El triatlón paralímpico español sigue encontrando el camino hacia el podio en cada cita internacional. Esta vez fue en Chiba, en Japón, donde el equipo nacional logró cinco medallas en la Copa del Mundo, un botín de tres oros, una plata y un bronce que confirma el excelente momento de forma de sus deportistas.

Después del éxito cosechado en el Mundial de Pontevedra con tres metales, España volvió a demostrar que atraviesa una etapa de enorme solidez. Desde la autoridad de sus referentes hasta el empuje de las nuevas promesas, la jornada dejó victorias, remontadas y actuaciones cargadas de significado.

Susana Rodríguez y su guía, Sara Pérez, volvieron a dominar la categoría PTVI, reservada a deportistas con discapacidad visual, y sumaron un nuevo triunfo a una temporada que parece no tener límites.

La gallega y la catalana salieron del agua con varios segundos de desventaja respecto a las estadounidenses Marina Mears y Michelle Mehnert, pero la diferencia inicial apenas fue una anécdota. En el segmento ciclista, sobre el tándem, y después en la carrera a pie, las españolas impusieron su ritmo hasta transformar la competición en un ejercicio de superioridad.

La meta confirmó lo que ya se intuía durante la prueba: más de seis minutos de ventaja sobre las estadounidenses, segundas clasificadas, y otro triunfo para una pareja que lleva más de dos años convirtiendo en oro todo lo que tocan. Rodríguez y Pérez ya habían subido a lo más alto del podio en el Mundial, el Europeo y en las Series Mundiales de Montreal y Hamburgo. Japón fue una nueva parada en un camino en el que ambas siguen convirtiendo la regularidad en excelencia.

Doble presencia española en el podio masculino

La categoría PTVI masculina también tuvo acento español, con dos parejas entre los medallistas. Héctor Catalá y Diego Mentrida encontraron en Chiba la recompensa a varias temporadas de trabajo y crecimiento. El valenciano y su guía rindieron a un gran nivel en los tres segmentos y terminaron la prueba con una victoria de autoridad. Su margen en la línea de meta fue de 16 segundos sobre los rusos Andrey Bukov e Igor Polyanskiy, una diferencia que certificó el oro español tras una competición exigente.

Diego Molina y Alfonso Izquierdo completaron el éxito nacional con una medalla de bronce, después de firmar una actuación que les permitió acompañar a sus compatriotas en el podio. La jornada pudo ser todavía más redonda. Sergio Molina, hermano de Diego, junto a su guía Javier Doblas, se quedó a las puertas de las medallas con una cuarta posición. Un resultado que no tuvo premio metálico, pero que contribuyó a subrayar el protagonismo español en la prueba.

María Fuertes logra otro oro

Si las victorias de Rodríguez-Pérez y Catalá-Mentrida hablaron de dominio, la de María Fuertes tuvo el sello de la perseverancia. La turolense se impuso en la categoría PTS5 (deportistas con discapacidades físicas leves), después de remontar durante el segmento de carrera a pie ante la rusa Irina Grazhdanova.

Fuertes continúa dando pasos firmes en la élite internacional. Su noveno puesto en el debut mundialista le había dejado la sensación de que todavía podía ofrecer mucho más. En Chiba encontró la oportunidad de demostrarlo y respondió con una actuación que culminó en lo más alto del podio. Supone su octava medalla en diez competiciones.

En esa misma categoría, Andrea Miguélez protagonizó otro de los momentos destacados de la jornada. La madrileña regresaba a la competición internacional un año después de pasar por quirófano debido a complicaciones relacionadas con el síndrome de Arnold-Chiari, una afección por la que ya había sido operada durante su infancia. Esta vez, la intervención estuvo relacionada con una pérdida de líquido cefalorraquídeo. Volver a ponerse un dorsal ya era un triunfo personal. Cruzar la meta en cuarta posición, además, confirmó su determinación.

El último metal español llegó de la mano de Samuel Masian en la categoría PTS4 (deportistas con discapacidades físicas moderadas). El joven triatleta conquistó la plata y se quedó muy cerca del oro, que fue para el japonés Hideki Uda. Suma ya cuatro medallas en su trayectoria, tres de ellas durante esta temporada.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí