Entre el vaivén del océano Pacífico y los Andes como telón de fondo, el bádminton español volvió a encontrar en Lima el camino hacia el podio. Esta vez fue en el Internacional de Perú, donde Iván Segura y Paco Motero dejaron con tres medallas otra muestra de la progresión de un deporte que persigue una asignatura pendiente: llevar por primera vez a un jugador español a unos Juegos Paralímpicos.
No estuvo en Tokio 2020 ni en París 2024 y busca romper esa barrera con la clasificación de algún deportista para Los Ángeles 2028. El desafío es enorme, pero los resultados permiten mirar al futuro con ambición. Después del doblete de plata de la joven Maya Alcaide en Sao Paulo, en territorio peruano los españoles firmaron tres metales que refuerzan la sensación de que el bádminton avanza con paso firme hacia la élite.
A Iván Segura se le da bien Lima. El jugador granadino ya había subido dos veces al podio en esta competición el año pasado y repitió presencia entre los mejores. El joven de Gójar, un pequeño pueblo de la Vega de Granada, se ha instalado con talento y una gran ética de trabajo en la élite de la categoría SH6, reservada para deportistas de baja estatura.
Su camino hacia el podio individual comenzó con autoridad. Segura ganó sus tres partidos y terminó como líder del grupo D. Primero superó al brasileño Dheyvid Bisto de Almeida por 21-5 y 21-5. Después tuvo que emplearse más a fondo ante el indio Kuldeep Tanwar, al que venció por 22-20 y 21-18. Cerró la primera fase ante el canadiense Anthony Vibol Hay, con triunfo por 21-7 y 21-9.
En cuartos de final volvió a ofrecer su mejor versión. El andaluz se impuso al peruano Jesús Salva por 21-10 y 21-17 y aseguró así una medalla. El último escalón hacia la final resultó demasiado exigente. En semifinales esperaba el brasileño Vitor Gonçalves Tavares, número tres del mundo, que impuso su condición de favorito y derrotó al español por un doble 6-21. Segura se quedó con el bronce, pero todavía tenía una oportunidad más de medalla.

En dobles mixto, formando pareja con la polaca Oliwia Szmigiel, el granadino volvió a demostrar la buena conexión que mantiene con su compañera. La dupla comenzó también con paso firme y lideró su grupo después de ganar sus tres encuentros. El primer triunfo llegó ante los brasileños Renné Leite y María Eduarda De Castro, por 21-6 y 21-7. Después superaron a los argentinos Martín Casini y Agata Lopes por 21-5 y 21-3. En el tercer partido de la fase de grupos derrotaron a los canadienses Emilien Langelier y Andrea Montoya por 21-6 y 21-10.
En cuartos de final llegó uno de los momentos más destacados del torneo. Segura y Szmigiel dieron la sorpresa al eliminar a los canadienses Justin Kendrick y Colleen Cloetta, cabezas de serie número dos, por 22-20 y 21-17. En las semifinales, frente a los peruanos Jesús Salva y Rubí Fernández, la pareja hispano-polaca tuvo que remontar después de perder el primer juego por 22-24. La reacción fue contundente: 21-14 y 21-15 para sellar el pase a la final.
Allí les esperaba otra pareja local, Nilton Quispe y Carmen Giuliana Poveda. Segura y Szmigiel lo dieron todo, pero esta vez no pudieron completar la remontada, cedieron por 14-21 y 16-21 y tuvieron que conformarse con una plata que completa un magnífico torneo para el andaluz. Dos medallas y otro mensaje: Iván Segura quiere estar en la pelea cuando llegue el momento decisivo de la carrera hacia Los Ángeles 2028.
Paco Motero mantiene el pulso de la élite
También hubo podio para Paco Motero, uno de los mejores jugadores del mundo en la categoría WH1, reservada para deportistas en silla de ruedas. El onubense volvió a sumar una medalla de valor en su camino hacia el gran objetivo de los Juegos Paralímpicos.
El vigente subcampeón de Europa afrontaba en Perú otro torneo importante para seguir acumulando puntos y escalar posiciones en el ranking. Cada resultado cuenta en una carrera clasificatoria para Los Ángeles 2028 que comenzará en abril y que tendrá como una de sus claves mantenerse entre los mejores.

El andaluz empezó con paso firme y lideró su grupo después de ganar sus tres partidos. Primero derrotó al colombiano Ciro Serrano por 21-5 y 21-7. Después superó al peruano Michael Vargas por 21-11 y 21-16. Y cerró la fase de grupos con un triunfo ante el brasileño Sergio Barreto Santana por 21-16 y 21-11.
En cuartos de final tampoco encontró demasiados obstáculos. Frente al brasileño Romulo Enrique Sousa completó un gran partido y se impuso por 21-11 y 21-9 para asegurar su presencia en semifinales y, con ella, la medalla de bronce. En semifinales, ante el brasileño Arthur Terencio, esta vez no consiguió encontrar su mejor juego y perdió por 11-21 y 8-21.
“Estoy contento con la competición, he conseguido el objetivo que era entrar en semifinales, sumo puntos para el ranking y subiré algún puesto para asegurarme la presencia en los torneos de nivel 1, que solo entran los 12 primeros, para ya encarar los campeonatos del año que viene de cara a la carrera de los Juegos Paralímpicos. Vamos a intentar disfrutar del camino”, ha señalado Motero.












