El donostiarra solo cede en la final de clase 9 frente al imbatible belga Laurens Devos. En el torneo Challenger, bronces para las parejas Ricard Sabio-María Migueles y Dani Rodríguez-Iker Sastre.
En Lasko (Eslovenia), Ander Cepas volvió a encontrarse con ese desafío mayúsculo llamado Laurens Devos, el belga que lleva una década sin conocer la derrota en competición individual. El resultado fue el mismo que en ocasiones anteriores, pero también confirmó una realidad incontestable: el donostiarra sigue instalado entre los mejores palistas paralímpicos del mundo.
Cepas firmó una brillante medalla de plata en el World Elite de tenis de mesa paralímpico tras completar un torneo sobresaliente en la clase 9. Solo el intratable Devos, campeón paralímpico y auténtica referencia de este deporte, pudo frenar la marcha del joven guipuzcoano, que a sus 21 años continúa ampliando un palmarés internacional que supera las cuarenta medallas.
El jugador del Atlético San Sebastián, que convive con una hemiparesia lateral derecha que condiciona la movilidad y la habilidad de su mano y pierna, volvió a demostrar el enorme crecimiento experimentado en los últimos años bajo la dirección de su entrenador, Rafa Taboada. Su velocidad de piernas, la agresividad de sus golpes y una confianza cada vez mayor marcaron el camino de una competición en la que fue superando obstáculos con autoridad.
La fase de grupos comenzó con una sólida victoria por 3-0 frente al alemán Jan Reinig. Más exigente fue su segundo compromiso, en el que necesitó los cinco sets para doblegar al francés Lucas Didier (3-2). A partir de ahí, Cepas elevó aún más su nivel. En cuartos de final no dio opciones al chino Chaodong Liu, al que derrotó por un contundente 3-0. Ya en semifinales, mantuvo el control ante el ucraniano Lev Kats, imponiéndose por 3-1 para asegurar una nueva presencia en una gran final internacional.
Al otro lado de la mesa esperaba el rival más difícil posible. Devos, invicto desde hace diez años en pruebas individuales, volvió a mostrar por qué domina la clase 9 con mano de hierro. Cepas peleó cada punto y logró adjudicarse un set, pero terminó cediendo por 1-3. Una derrota que, lejos de empañar su actuación, confirmó su condición de aspirante permanente a los mayores éxitos del tenis de mesa paralímpico mundial.
La representación española también dejó actuaciones destacadas en otras categorías. En la clase 2 para deportistas en silla de ruedas, Dani Rodríguez superó la fase de grupos tras vencer al tailandés Natthawut Thinanet y al esloveno Ljubisa Gajic, aunque quedó eliminado en cuartos de final ante el francés Fabien Lamirault.
Por su parte, José Manuel Ruiz alcanzó también los cuartos de final en la clase 10. Tras caer en su estreno frente al francés Mateo Boheas, reaccionó con una victoria ante el chino Zexin Li que le permitió avanzar de ronda. Su recorrido concluyó ante el tailandés Bunpot Sillapakong.
Las buenas noticias para la delegación española habían comenzado unos días antes en el World Challenger de Lasko. Allí llegaron dos medallas de bronce gracias a las parejas formadas por Ricard Sabio y María Migueles en dobles mixtos XD17, y Dani Rodríguez e Iker Sastre en dobles masculinos MD4.




