
La escalada de Marlon López parece no tener techo. A sus 18 años, el extremeño volvió a demostrar en Nakhon Ratchasima (Tailandia) que ya no es una promesa del tenis de mesa paralímpico, sino una realidad cada vez más asentada entre los mejores. Su medalla de plata en el torneo World Elite, la competición de mayor nivel del circuito internacional, encabezó una nueva actuación sobresaliente de la selección española, que también celebró el bronce de Eder Rodríguez y la plata de Eduardo Cuesta en dobles.
Solo unos días después de conquistar cinco medallas en el torneo Future disputado en la misma sede, el equipo español volvió a responder. La regularidad se ha convertido en una de sus principales señas de identidad: sube al podio en cada competición que disputa.
El gran protagonista fue Marlon López. El joven palista, que compite en clase 10 y cuya movilidad en el brazo derecho quedó limitada por una negligencia médica durante el parto, continúa recogiendo el fruto de años de trabajo junto al entrenador Rafa Taboada. En una temporada que ya incluía los bronces en los World Elite de São Paulo y Pekín, además de los oros en el Challenger de Brasil y el Future de Santiago de Chile, añadió ahora la plata más valiosa de su carrera.
El camino hasta la final estuvo lejos de ser sencillo. Su estreno fue una derrota ante el indonesio Komet Akbar (1-3) y, en el segundo encuentro, llegó a verse al borde de la eliminación cuando perdía por dos sets a uno frente al polaco Igor Misztal. Fue entonces cuando apareció la versión más competitiva del extremeño. Remontó el partido (3-2) y cambió el rumbo del torneo.
Con la confianza recuperada, López superó en cuartos de final al experimentado austriaco Krisztian Gardos en otro intenso duelo a cinco mangas (6-11, 12-10, 11-6, 6-11 y 11-7). Ya en semifinales ofreció una actuación muy sólida para imponerse al taipeiano Chun Ting Lin por 3-1 (11-4, 11-8, 9-11 y 11-1), antes de encontrarse en la final con el chino Hao Lian.
El marcador reflejó un 0-3, pero la diferencia fue mucho menor de lo que indican los números. López compitió de tú a tú durante buena parte del encuentro, especialmente en los primeros dos sets que se decidieron por 9-11 y 11-13. Una derrota que sabe a confirmación: el extremeño sigue consolidándose entre los mejores especialistas del mundo y la plata le permitirá escalar hasta el sexto puesto del ranking internacional. En la misma categoría, el granadino José Manuel Ruiz no logró superar la fase de grupos.

La otra alegría en la prueba individual llegó de la mano de Eder Rodríguez. El madrileño, vigente subcampeón de Europa en clase 3 para deportistas en silla de ruedas, prolongó el buen momento que atraviesa tras regresar a la competición después de convertirse en padre. Si días antes había conquistado el bronce en el torneo Future, repitió presencia en el podio con una nueva medalla de bronce.
Rodríguez dominó su grupo con autoridad gracias a tres victorias ante el taipeiano Chin-Wei Yeh (3-0), el japonés Naoki Hosoya (3-1) y el surcoreano Youngbok Baek (3-2). En cuartos de final aseguró la medalla tras superar con claridad al tailandés Busree Wawaeni (3-0), aunque en semifinales se quedó a las puertas de la final al caer por un ajustado 2-3 frente al surcoreano Yeongjin Jang después de haber tomado ventaja por dos sets a uno.
En el resto de la participación española, Daniel Rodríguez, cuarto del mundo en clase 2, no pudo superar la fase de grupos, mientras que Alberto Seoane alcanzó los cuartos de final en clase 6. También quedaron eliminados en la fase de grupos Alejandro Díaz (clase 7), Olaia Martínez (clase 8) y Eduardo Cuesta (clase 11).
Precisamente, Cuesta encontró la recompensa en la competición de dobles. El mostoleño, que ya había sido plata en el Future disputado días antes, formó pareja con el hongkonés Ka Ho Fan en la clase MD22 y firmó una buena actuación que culminó con una plata.













