
La boccia española sigue encontrando motivos para mirar al futuro con optimismo. El último llegó desde El Cairo, donde Miguel Ángel Martínez Tajuelo y Elena Valencia se estrenaron internacionalmente como pareja con una medalla de plata en el World Challenger en la categoría BC4, reservada a deportistas con discapacidad física.
El camino comenzó con autoridad. España se impuso a Turquía por un contundente 7-2, un resultado que permitió al andaluz y a la navarra presentar sus credenciales desde el primer partido. Después llegó el tropiezo ante Egipto por 1-4. Lejos de venirse abajo, la dupla reaccionó cuando más lo necesitaba.
En semifinales esperaba Croacia, frente a rivales más experimentados, y los españoles sorprendieron con una actuación rotunda. El 7-1 dejó claro que tenían argumentos para pelear por el título. La recompensa fue asegurar la presea de plata y colarse en la final, donde esperaba otra vez Egipto.
La dupla española compitió de tú a tú, sostuvo el pulso y mantuvo sus opciones durante el encuentro, pero los locales volvieron a imponerse, esta vez por 1-5. La derrota no pudo empañar el significado de una plata que supone el primer premio internacional para esta pareja. Para el deportista jienense, acostumbrado durante años a competir al máximo nivel en la piscina, el podio tiene además un componente especialmente emotivo.
Cuatro participaciones en Juegos Paralímpicos, seis medallas mundiales y dieciséis europeas jalonan su trayectoria en la natación. Ahora, ocho años después de su última medalla internacional en el agua, conquistada en el Europeo de Dublín de 2018, vuelve a sentir el peso de un metal, esta vez en una pista de boccia y con un nuevo desafío entre manos.
El salto no ha sido sencillo. Martínez Tajuelo apenas disputa su segundo torneo internacional después de debutar en 2025 en Olbia (Italia). Pero su evolución empieza a hacerse visible. En El Cairo encontró además en Elena Valencia una compañera con la que ha mostrado un notable entendimiento.
“Estoy muy contento. Tras ganar el oro en la Copa de España y el bronce en el Campeonato Nacional, esta plata es el broche perfecto a la temporada. Es un deporte muy difícil, totalmente diferente a lo que hacía en natación. Me tiene muy motivado y estoy feliz. Ahora tengo ganas de descansar para coger energía y empezar más fuerte”, ha explicado el andaluz.
No tuvieron la misma fortuna en la competición individual, donde ambos quedaron eliminados en la fase de grupos. También estuvo cerca del podio Mohamed Ibrahim Soliman. El jugador español del club Amics de la Boccia, nacido en Egipto, firmó un notable estreno. El vigente subcampeón de España en la categoría BC2 -deportistas que lanzan con la mano y no necesitan asistencia- terminó primero de su grupo después de imponerse al namibio Max Isak por 14-1 y al egipcio Mohaned Amin en un duelo que terminó 2-2 y tuvo que resolverse mediante el desempate.
Su aventura terminó en cuartos de final. Ante el uzbeko Nizomiddin Khayriddinov protagonizó un encuentro equilibrado que acabó 3-3 y tuvo que decidirse en la bola de desempate. Esta vez, la suerte cayó del lado del rival y Soliman se quedó a las puertas de la lucha por las medallas.










