
Castellón fue mucho más que la sede del Campeonato de España de natación paralímpica. Durante dos intensas jornadas, la piscina se convirtió en el escenario donde convivieron la emoción de despedidas, el entusiasmo de las nuevas generaciones y el hambre competitiva de los grandes referentes del equipo nacional. El resultado fue una competición de alto nivel que dejó una veintena de récords de España y excelentes sensaciones de cara al Europeo, que se disputará del 7 al 12 de septiembre en Kocaeli (Turquía).
A apenas mes y medio del gran objetivo de la temporada, los principales integrantes de la selección española demostraron que llegan en plena progresión. En la clasificación por equipos, el CN Pozuelo se proclamó campeón con 406 puntos, por delante del CN Barcelona y del CD Aquatic Campanar. En el apartado individual por puntos multidisability, Núria Marquès fue la más destacada con 875 puntos, seguida por Toni Ponce (862) y Juan Ferrón (850).

Entre todas las actuaciones sobresalió, una vez más, la de Teresa Perales. A sus 50 años, la zaragozana continúa ampliando una leyenda que parece no tener final. Después de establecer el pasado mes de mayo el récord del mundo de 150 estilos SM2, en Castellón volvió a demostrar que sigue compitiendo al máximo nivel. Rebajó hasta los 1:10.42 el récord de España de los 50 espalda S2, mejorando incluso el registro que le dio el bronce en los Juegos de París 2024, la medalla paralímpica número 28.
No satisfecha con ello, la aragonesa también pulverizó la plusmarca nacional de los 50 mariposa S2 con un tiempo de 1:11.11, dejando atrás un récord que permanecía intacto desde los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996, cuando Sonia Guirado firmó un 1:26.59.
Otro protagonista fue Miguel Ángel Navarro, autor de tres récords nacionales en 50 libre S1 (1:51.52), 100 libre (3:45.88) y 200 libre (7:32.70). También brilló Catalina Sagastizabal, una de las promesas de la natación paralímpica española, que estableció nuevas plusmarcas en 50 libre S6 (36.97), 100 libre (1:20.87) y 400 libre (6:00.05).
Otro de los nombres del campeonato fue Mikel Erdozain. El nadador de la Federación Española de Deportes para Personas con Parálisis Cerebral firmó cinco récords de España: 50 libre S2 (1:17.25), 50 espalda (1:15.22), 100 libre (2:50.67), 200 libre (6:09.16) y 100 espalda (2:56.82). En dos de ellos desbancó registros que Pedro Úbeda conservaba desde 1997.
La Federación Española de Deportes para Ciegos también celebró buenas actuaciones gracias a Iván Salguero, récord nacional en 50 braza SB12 (31.97); José Ramón Cantero, que hizo lo propio en 50 braza SB11 (35.11); y Marian Polo, nueva plusmarquista en 50 mariposa S13 con 30.10.

La lista de récords continuó con Miguel Ángel Valiente, que mejoró las plusmarcas de 50 (36.75) y 100 espalda S15 (1:17.30); Iker Santocildes en 50 espalda S7 (35.84); Sergio Martos en 50 mariposa S8 (29.40); Leyre Ortí en 50 libre S7 (34.63); y Aitana Estrada, que firmó tres registros nacionales en 50 braza SB5 (52.87), 100 braza (1:51.33) y 200 estilos S6 (3:30.45).
Más allá de los récords, Castellón confirmó el excelente estado de forma de buena parte de los internacionales españoles. Toni Ponce, Núria Marquès, Tasy Dmytriv, Íñigo Llopis, Marta Fernández, Jacobo Garrido, Mahamadou Dambelleh, Kike Alhambra, Nahia Zudaire, Óscar Salguero, Albert Gelis, Beatriz Lérida, Carlos Martínez, Emma Feliu y David Sánchez, entre otros, aprovecharon el campeonato para afinar su preparación con vistas al Europeo.
Pero si hubo un instante capaz de eclipsar incluso las mejores marcas, fue el de la despedida de José Antonio Marí. El nadador valenciano puso fin a casi dos décadas de trayectoria en la élite, cerrando una carrera repleta de éxitos. Bronce paralímpico en Londres 2012 y París 2024, bicampeón del mundo con el relevo español 4×100 estilos mixto y ganador de diez medallas en campeonatos del mundo y 20 en europeos, recibió el reconocimiento de compañeros.
La FEDC también rindió homenaje a José Luis Vaquero con la entrega de una placa por su magnífica trayectoria. Aunque seguirá ejerciendo como entrenador, pone fin a su etapa como seleccionador tras 32 años al frente del equipo de nadadores ciegos. En ese tiempo ha contribuido decisivamente al crecimiento de la natación española, formando a numerosos deportistas y convirtiéndose en una referencia por su compromiso, trabajo y legado.










