El camino hacia Estrasburgo ya está en marcha. Cada entrenamiento, cada concentración y cada minuto de competición sirven para dar forma a una selección española de fútbol para ciegos que vuelve a sentirse entre las mejores de Europa tras varios años alejada de la élite continental.
El ascenso conseguido el pasado verano con la conquista del Europeo B devolvió a España al lugar que nunca quiso abandonar. Ahora llega el momento de demostrar que aquel logro fue mucho más que un regreso. Del 17 al 23 de agosto, el combinado dirigido por Julián Martín disputará el Campeonato de Europa en Francia, una cita decisiva porque, además del prestigio continental, estarán en juego la clasificación para el Mundial y mantener vivo el sueño de los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
La selección completó una nueva concentración en Barcelona, donde el trabajo diario se combinó con un torneo que permitió acumular el rodaje competitivo que tanto busca el cuerpo técnico. Para la ocasión, el seleccionador dividió al grupo en dos equipos. Frente a ellos estuvieron una selección de Cataluña y una Brasil sub-23 repleta de jóvenes talentos llamados a tomar el relevo de una de las grandes potencias mundiales del fútbol para ciegos.
La primera sorpresa llegó muy pronto. España B derrotó por 3-2 a España A gracias al acierto de Pancho Garrido, autor de un doblete, y Alfonso Párraga, mientras que Miki Sánchez marcó los dos tantos del conjunto A. Sobre el papel, el primer equipo reunía a buena parte del bloque campeón del Europeo B, pero la igualdad volvió a quedar patente.
Después, España A salvó una situación comprometida. Tras empatar sin goles frente a Cataluña, estaba obligada a ganar a Brasil para seguir aspirando al torneo. Lo consiguió gracias a los goles de Unait Sánchez y Miki Sánchez. España B tampoco bajó el ritmo y superó por 3-1 a Cataluña con otro doblete de Pancho Garrido y un nuevo tanto de Párraga.
Las semifinales volvieron a enfrentar a los dos equipos nacionales. Esta vez la experiencia se impuso. España A firmó un contundente 4-0 con un doblete de Unait Sánchez y los tantos de Miki Sánchez y Adolfo Acosta para alcanzar la final. Allí esperaba Brasil. El conjunto sudamericano aprovechó mejor sus ocasiones y también contó con la fortuna de su lado para imponerse por 2-0. España perdonó demasiado, fallando un penalti y varios dobles penaltis que pudieron cambiar el desenlace.
El tercer puesto fue para España B, que cerró un buen campeonato goleando por 5-0 a Cataluña. Pancho Garrido volvió a ser protagonista con un hattrick, mientras que Joel Sánchez y Alfonso Párraga completaron la goleada.

Más allá de los resultados, el balance fue positivo. El equipo acumuló minutos, reforzó automatismos y aumentó la competencia interna en una plantilla donde todavía quedan algunas plazas por decidir. España A estuvo integrada por Dani Barrenechea, Alberto García, Álvaro Gómez-Cambronero, Javi Serrato, Miki Sánchez, Adolfo Acosta, Robert Echevarría y Unait Sánchez. Y España B por Miguel Úbeda, Jonathan Ramírez, Alfonso Párraga, Pancho Garrido, Joel Sánchez, Lluis Oltra y Andrés Herrero.
La preparación continuará esta misma semana con una nueva concentración en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Será una de las últimas oportunidades para convencer al seleccionador antes de que, a principios de agosto, haga pública la lista definitiva de los diez jugadores que viajarán a Estrasburgo.
España ganó su último Europeo en Roma 2019. Sin embargo, aquella selección apenas se parece a la actual. De los campeones de entonces solo permanecen Adolfo Acosta y Miki Sánchez, dos veteranos que ahora ejercen de referentes de una generación renovada.
El equipo, además, tendrá que afrontar dos ausencias de peso. Antonio Martín Gaitán, ‘El Niño’, máximo goleador del Europeo B del pasado verano, no llegará a tiempo tras ser operado de la rodilla. Tampoco estará Sergio Alamar, otro de los grandes protagonistas del ascenso, que ha decidido centrarse en su carrera como monologuista. Dos bajas sensibles para un grupo que pierde talento ofensivo, pero que ha encontrado nuevas alternativas durante estos meses de preparación.
El sorteo ha encuadrado a España en el grupo B junto a Rumanía, Italia y Turquía. En el otro lado del cuadro competirán Alemania, Grecia, Inglaterra y Francia, vigente campeona paralímpica.
El premio justifica cualquier esfuerzo. El campeón de Europa obtendrá el billete directo para los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028, mientras que los tres primeros clasificados -e incluso un posible cuarto, dependiendo del ranking internacional- asegurarán su presencia en el Mundial de Brasil en 2027. La cuenta atrás ha comenzado. España ya ha recuperado su sitio entre las mejores selecciones del continente. Ahora quiere demostrar que ha vuelto para quedarse.









