Hay campeonas que ganan y otras que convierten la victoria en costumbre. Susana Rodríguez pertenece desde hace tiempo a ese exclusivo grupo. Apenas dos meses después de pasar por el quirófano por una lesión en la banda iliotibial derecha y con una preparación muy condicionada, la gallega volvió a demostrar que los grandes escenarios despiertan su mejor versión. En Tarragona, junto a su inseparable guía Sara Pérez, conquistó su séptimo título europeo en la categoría PTVI para deportistas con discapacidad visual.
La historia no comenzó de manera perfecta. La dupla española salió del agua en segunda posición, obligada a remar desde atrás frente a las italianas Francesca Tarantello y Charlotte Bonin. Pero la serenidad que distingue a las campeonas volvió a aparecer sobre el tándem. Pedalada a pedalada fueron reduciendo la diferencia hasta llegar a la carrera a pie, el terreno donde acostumbra a decidir las carreras.
Allí no hubo dudas. Susana y Sara aceleraron con la determinación de quienes saben competir bajo presión y terminaron cruzando la meta diez segundos antes que sus rivales para confirmar que siguen siendo la referencia mundial. La viguesa suma ya once medallas europeas -siete oros, dos platas y un bronce- a un palmarés extraordinario que también incluye dos títulos paralímpicos, en Tokio 2020 y París 2024, además de doce preseas mundialistas, siete de ellas de oro.
Su triunfo encabezó una actuación sobresaliente de la selección española, que abandonó Tarragona con un botín de seis medallas y volvió a confirmar la fortaleza de la ‘ParaTriArmada’. También se subió a lo más alto del podio Eva Moral, vencedora en la categoría PTWC para deportistas en silla de ruedas y handbike. La madrileña fue la única participante de su clase, pero añadió un nuevo oro al casillero español.
Las platas llevaron la firma de dos habituales del podio. Dani Molina, en PTS3 (discapacidades físicas significativas), regresaba con la confianza de quien defiende el prestigio adquirido tras proclamarse campeón paralímpico en París. Fue el más rápido tanto en la natación como en la carrera a pie, aunque el británico Henry Urand terminó imponiéndose por apenas catorce segundos.
También brilló Nil Riudavets en PTS4 (discapacidades físicas moderadas). El menorquín volvió a demostrar una regularidad admirable y únicamente cedió ante el intratable francés Alexis Hanquinquant. En una carrera muy disputada, aseguró la segunda posición tras superar al francés Pierre-Antoine Baele en la lucha por la plata.
Los bronces completaron la gran jornada española. Héctor Catalá, acompañado por su guía Diego Méntrida, alcanzó el tercer escalón del podio en PTVI después de una sólida competición, mientras que María Fuertes confirmó que ya no es solo una promesa. La joven triatleta consiguió en PTS5 (discapacidad física más leve) su primera medalla europea, prolongando una progresión meteórica desde su debut internacional el pasado año.
El balance español se completó con el quinto puesto de Lionel Morales en PTS2 (deportistas con discapacidad física severa que compiten de pie), la sexta posición de Samuel Rodríguez en PTS4, el octavo lugar de Abel Torreblanca y su guía Ander Noain en PTVI y la séptima plaza de Claudia Tubio en PTS4.








